30-04-2008
Todo empezó cuando
media poco más de un metro un 6 de enero día
de reyes, cuando se fijó que aquel año Baltasar
había dejado un regalo que, a simple vista, parecía
un jamón. Cuando lo abrió, no sabía
si ilusionarse o no, puesto que era una guitarra y no se
comía. Ya que la tenía en casa y no le gustaba
demasiado lo que le enseñaban en el colegio fue a
clases de guitarra con Paco Moreno (gran profesor, excelentísima
persona y además sobrino del conocido guitarrista
flamenco Manuel Moreno). A los diez años el pequeño
ya hacía sus propias canciones, aunque con un estilo
bastante diferente a la rumba.
Su hermano Paco es un gran
aficionado al reggae y como convivían en la misma
habitación Samueliko hacía canciones con un
aire parecido a los grupos españoles de reggae aunque
con unas letras diferentes y con la imaginación de
un niño ya hablaba de temas como la pobreza (nunca
le faltó un plato de comida encima de la mesa, pero
sí que le hubiera gustado tener mas de un capricho
que sus padres no podían permitirse) y las drogas
(Pallejá no es ni mucho menos La Mina o Las 3000
viviendas, pero sabía perfectamente diferenciar un
porro de un puro y que lo que se metían por la nariz
en más de un parque no era harina). De padres andaluces
el flamenco no paraba de sonar en la calle San Isidro y
alguna vez que otra veía a Sergio Vargas, gran influencia
para el Samu ya que le enseñó a tocar sus
primeras rumbas. El Victi (amigo desde la infancia) empezó
a colaborar en los coros de sus primeras canciones, pero
raras veces quedaban para ensayar.
Con doce o trece años
en el instituto se juntaba con gente mas mayor y entre ellos
estaba José Jiménez (actualmente pertenece
a Banda Burbano) que todas las tardes ensayaban (José
cantando y Samu a la guitarra), hasta que El Praderas se
dio cuenta de que lo suyo era ser el líder del grupo
y dejaron de quedar pero volvieron a coincidir en un coro
rociero en Cornellá donde tocaban en banquetes de
bodas y alguna que otra actuación por Barcelona y
los alrededores. Cuando empezó a salir de noche a
los catorce años sacaba su guitarra al Puente de
Río y allí empezó a formalizarse su
primer grupo, La Rumba del Puente. Grabaron una maqueta
y al mes más o menos salieron a dar el primer concierto
en su pueblo. Fué un exito total de participación
del público, ya sabían todas las canciones
y las cantaban con él, cosa que todo artista sabe
que en esos momentos te sientes un Dios, o algo por el estilo.
Después de 3 o 4 conciertos más y con más
ofertas para actuar, Samueliko se separó del grupo,
por la falta de empeño de sus amigos y decidió
seguir en solitario.
Empezó
a grabar con Jose Mª Puentes, productor del CD "A nuestra
vida otro sentío", de La Caja de Pandora, con una
calidad infinitamente superior a la que se había
imaginado que una canción suya pudiera llegar a tener.
Actualmente está esperando que le den la oportunidad
que se merece para poder grabar un CD como Dios manda, y
como todos los músicos sabemos, no lo podemos hacer
sin una discográfica que nos cubra las espaldas.
Así que si trabajas para una de ellas y te has leído
todo esto, ya sabes a quien debes llamar. Seguiremos ampliando
mas la biografía poco a poco. Gracias por su paciencia!